¡Bienvenido a la era 3D! Bueno... más o menos. Sega cosechó un éxito considerable con la Mega Drive, así que no había motivo para obligar a los desarrolladores a crear juegos 3D en ese preciso momento.
Por si acaso los desarrolladores querían esa dimensión extra, Sega incorporó en el hardware algunos elementos para habilitar el dibujado de polígonos. ¡Con suerte, el resultado no se les fue de las manos!