
Dos PS3, una reproduciendo aquel juego que-no-debe-nombrarse.
Aparte de la jugabilidad llena de fallos y la -inusual- trama, el género me gusta bastante.
¡Has llegado al final!
A decir verdad, en un principio planeé que fuera un proyecto de dos meses, pero se convirtió en todo un verano (y ya has visto por qué). En cualquier caso, espero que esto te haya ayudado a ampliar tu conocimiento sobre este sistema y a comprender el razonamiento detrás del progreso tecnológico de aquella era. Así, ahora puedes pensar más allá de los rumores populares que las masas repiten constantemente.
Si te lo preguntas, para este análisis he utilizado tres modelos de PS3:
- Un CECH-3001 unhackable de mis años de adolescencia (¡por alguna razón la caja dice que es un modelo CECH-25XX!). Lo saqué del desván recientemente para probar PS3Hen.
- Un CECH-2100 que compré después de que saliera PS3Xploit. Con él, por fin pude instalar homebrew.
- Un modelo CECHA (solo lanzado en Japón) que adquirí en agosto de 2021 para recopilar material para este artículo (principalmente fotografías e información sobre la compatibilidad con PS2). Era bastante caro, pero afortunadamente las donaciones de los seguidores me ayudaron a compensar los costes.
Aunque he repetido muchas veces que Cell fue una tecnología revolucionaria, puede que hayas notado que no mencioné lo poco fiables que resultaron ser los primeros modelos. Fue la primera vez que escuché hablar de una consola que se averiaba simplemente por jugar un rato. Y es que esos aparatos consumían electricidad como dinosaurios y se calentaban como un horno (un horno de plástico). Por suerte, tenía un modelo Slim (que debería haberse llamado 'el-que-funciona')... ¡Vaya era tan apresurada, eh?
En cuanto a lo que sigue en mi agenda, me tomaré un tiempo antes de empezar el siguiente artículo para trabajar en otras áreas de mejora del sitio web y ponerme al día con asuntos personales.
¡Hasta la próxima!
Rodrigo